
¿Tienes curiosidad por saber cómo se invierten tus impuestos en Salinas? Descubre cómo los fondos locales de la Medida G se han destinado a nuestra comunidad y a los servicios que apoya.
En 2014, los residentes de Salinas se enfrentaron a una decisión crucial: crear una fuente de financiación estable para proteger los servicios municipales esenciales e invertir en una comunidad más segura y próspera. Esa decisión se materializó en la Medida G, un impuesto local sobre transacciones y uso de un centavo, aprobado por los votantes, con estrictos requisitos de rendición de cuentas: un mandato de 15 años y un comité independiente de supervisión residente que administra el fondo.
Más de una década después, la Medida G sigue siendo fundamental para que Salinas brinde seguridad pública, respuesta a emergencias, reducción del deterioro urbano y otros servicios esenciales de la ciudad, incluyendo:
Se proyecta que la Medida G genere $36.1 millones en ingresos para el año fiscal 2025-26 y financie 106.5 puestos de tiempo completo en diversos departamentos.
Al ser una medida de duración limitada, expirará en 2030, lo que podría dejar a la ciudad con un déficit anual de ingresos significativo de más de $40 millones si los votantes no la renuevan.
A medida que se acerca la fecha de vencimiento de la medida, la ciudad está revisando su historial, su desempeño y su papel en la salud fiscal a largo plazo de Salinas para que los residentes puedan comprender qué ha significado la Medida G, por qué se está revisando para su renovación y las implicaciones si expira.

Desde su implementación, la Medida G ha financiado diversos proyectos importantes, entre ellos:

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¿Qué ha hecho la Medida G por nuestra comunidad?
La seguridad pública ha sido identificada constantemente por los residentes como una prioridad principal. Los ingresos de la Medida G han ayudado a la ciudad a mantener la capacidad de respuesta policial, de bomberos y de emergencias durante un período en el que muchas ciudades han enfrentado reducciones de servicios. Sin embargo, la seguridad pública también incluye infraestructura, espacios públicos accesibles y la prestación de servicios comunitarios y mantenimiento que mejoran la calidad de vida general de los residentes, creando vecindarios más seguros y conectados, y lugares donde las familias puedan vivir, trabajar y criar a sus hijos.
La Medida G ha apoyado servicios e iniciativas como:
¿Qué sucede si la Medida G no se renueva?
Dado que la Medida G no financia un solo departamento, desempeña un papel fundamental en la estabilización del presupuesto general de la ciudad, lo que ayuda a garantizar que los servicios esenciales se presten de forma constante a pesar del aumento de los costos.
Pérdida de financiación local crucial
Para el año fiscal 2025-2026, se proyecta que la Medida G genere $36.1 millones en ingresos y financie 106.5 puestos de tiempo completo en diversos departamentos. Si la Medida G no se renueva mediante votación, el impacto potencial sería un déficit anual de ingresos de más de $40 millones.
Posibles repercusiones en los servicios
Si bien las futuras decisiones del Ayuntamiento determinarán las respuestas específicas, la expiración de la Medida G podría requerir decisiones difíciles que podrían afectar:
No, si los votantes de Salinas aprueban la renovación de la Medida G, el impuesto sobre las ventas de Salinas se mantiene igual y los fondos de la Medida G permanecerán en Salinas para continuar financiando servicios e iniciativas para nuestros residentes.
La Medida G siempre ha sido una decisión comunitaria. Los votantes la aprobaron en 2014. Los servicios proporcionados a través de los fondos de la Medida G son para los votantes de Salinas. Los votantes decidirán si continúa.
El papel de la Ciudad es proporcionar información clara y precisa sobre:
Esta información permite a los residentes tomar una decisión informada, en consonancia con la tradición de Salinas de participación comunitaria y toma de decisiones local.
A medida que se acerca la fecha de vencimiento, la Ciudad debe planificar. Una planificación financiera responsable implica evaluar qué financia actualmente la Medida G y qué sucedería si esa fuente de financiamiento dejara de estar disponible.
Aumento de costos y necesidades constantes
Desde 2014, el costo de los servicios municipales ha seguido aumentando. La mano de obra, el equipo, el mantenimiento de la infraestructura, la preparación para emergencias y los requisitos reglamentarios cuestan hoy más que hace una década.
La Medida G no se ajusta automáticamente a la inflación. Con el tiempo, esto significa que la medida ayuda a mantener la estabilidad, pero no compensa por completo el aumento de los costos. Aun así, sigue siendo fundamental para que la ciudad pueda financiar los servicios esenciales.
Comité Independiente de Supervisión Ciudadana
Una característica distintiva de la Medida G es su Comité Independiente de Supervisión Ciudadana, establecido por ordenanza y requisito para su aprobación. Las características principales del Comité de Supervisión incluyen:
El Comité se reúne varias veces al año, incluyendo reuniones relacionadas con el proceso presupuestario de la ciudad, que incluyen la revisión de informes financieros y de auditoría. Estas reuniones brindan a los miembros la oportunidad de comprender cómo se proponen, asignan y gastan los fondos de la Medida G.
Auditorías Anuales e Informes Públicos
Los fondos de la Medida G están sujetos a auditorías independientes anuales, que son revisadas por el Comité de Supervisión y el Concejo Municipal. Los resultados de las auditorías, los informes del Comité de Supervisión y los documentos presupuestarios forman parte del registro público. Esta estructura garantiza que los ingresos de la Medida G:
Ningún fondo de la Medida G puede gastarse fuera de la ciudad, y ningún cambio en el impuesto puede ocurrir sin la aprobación de los votantes.
Uno de los aspectos más importantes de la Medida G es que los fondos se quedan en Salinas, lo que comúnmente se conoce como "control local". A diferencia de muchos fondos estatales o federales, los ingresos de la Medida G:
Esto es importante porque Salinas enfrenta necesidades y desafíos únicos que no siempre pueden abordarse con programas de financiamiento uniformes. Medidas fiscales como la Medida G permiten a la ciudad responder a emergencias, mantener servicios esenciales y planificar responsablemente para el futuro.
Una realidad fiscal cambiante para las ciudades
Al igual que muchas ciudades de California, Salinas inició la década de 2010 enfrentando desafíos financieros estructurales. La financiación estatal para las ciudades se había vuelto cada vez más limitada, mientras que el costo de brindar servicios esenciales —policía, bomberos, respuesta a emergencias, mantenimiento de infraestructura y programas comunitarios— seguía aumentando.
Las ciudades no tienen acceso a la misma gama de herramientas de ingresos que el gobierno estatal o federal. En cambio, dependen de un número reducido de fuentes locales, como el impuesto sobre las ventas, las asignaciones estatales del impuesto predial y las tarifas cuyo uso suele estar restringido.
Esto genera vulnerabilidad cuando los costos aumentan más rápido que los ingresos.
Entre 2013 y principios de 2014, las consultas comunitarias realizadas por la ciudad dejaron algo claro: los residentes consideraban la seguridad pública y la calidad de los vecindarios como prioridades principales, a la vez que expresaban su preocupación por la prevención del delito, el estado de las calles, los tiempos de respuesta a emergencias y los programas que fomentan la cohesión social, como los programas para jóvenes, recreación y servicios comunitarios.
Aportaciones de la comunidad y decisión del Ayuntamiento
En marzo de 2014, el Ayuntamiento de Salinas revisó los resultados de una amplia consulta pública y escuchó comentarios adicionales de la ciudadanía. Con base en estas aportaciones, el Ayuntamiento instruyó al personal para que preparara una propuesta para los votantes: un impuesto local sobre transacciones y uso diseñado para restaurar y mantener los servicios, permanecer bajo control local e incluir supervisión independiente y auditorías anuales.
Tras la convocatoria de una audiencia pública en junio de 2014, el Ayuntamiento votó a favor de incluir la Medida G en la boleta electoral de noviembre. La propuesta era clara tanto en su propósito como en su estructura: un impuesto local sobre las ventas de un centavo, con una duración de 15 años, con supervisión ciudadana, auditorías independientes y la garantía de que todos los fondos permanecerían en Salinas y no podrían ser confiscados por el Estado.
Una decisión local clara
Cuando la Medida G apareció en la boleta electoral del 4 de noviembre de 2014, a los votantes se les presentó una pregunta directa centrada en la calidad de vida y los servicios esenciales. La medida hizo hincapié en el mantenimiento y la mejora de los servicios municipales, entre ellos:
Tan importante como lo que financiaba la Medida G fue su estructura. Se informó a los votantes que:
Los votantes aprobaron la Medida G porque reflejaba las prioridades, la rendición de cuentas y el control locales. Fue una decisión comunitaria sobre las necesidades de la comunidad.